lunes, 16 de octubre de 2017

EL MUÑECO DE NIEVE Frías constantes del género

Título original: The Snowman
Reino Unido-Suecia-USA 2017 125 min.
Dirección Tomas Alfredson Guión Matthew Michael Champman, según la novela de Jo NesbØ Fotografía Dion Beebe Música Marco Beltrami Intérpretes Michael Fassbender, Rebecca Ferguson, Charlotte Gainsbourg, Jonas Karlsson, J.K. Simmons, Val Kilmer, James D’Arcy, Chloë Sevigny, David Dencik, Michael Yates, Jamie Clayton, Toby Jones Estreno en España 12 octubre 2017; en Suecia 13 octubre 2017; en Estados Unidos 20 octubre 2017

La serie Millennium, en menor medida Los casos del departamento Q, y un puñado de títulos sueltos, han puesto de moda el thriller nórdico, sea en literatura o en cine. Sin embargo no es otra cosa que una sucesión de tópicos y lugares comunes a las gélidas tierras de los países escandinavos y sus fríos moradores, o simplemente trasplantadas a ellas. Otra serie de novelas exitosas, las protagonizadas por el investigador Harry Hole, desembarca en la pantalla de la mano del director sueco Tomas Alfredson, reconocido por público y crítica gracias a cintas como Déjame entrar y El topo. Con trazo firme pero poco implicado, describe lo que no es sino la típica trayectoria en este tipo de películas, con ingredientes archivistos como el protagonista amargado que se da a la bebida, su escasa empatía con el entorno y su dificultad para lidiar con la familia que ha dejado atrás. Él y una compañera en la antítesis de lo descrito, se encargarán de investigar una serie de execrables y retorcidos crímenes, que le llevarán a enfrentarse con sus propios fantasmas, traumas infantiles incluidos. Lástima que el potencial que ofrece la iconografía nórdica respecto a tensiones familiares y problemas de identidad, no encuentre suficiente reflejo en una cinta realizada con oficio pero poca imaginación y menos pasión. La belleza del paisaje, el atractivo reparto, y la capacidad de Alfredson para generar tensión e intriga incluso después de haberse adivinado el misterio, hacen que la función resulte entretenida, sin por ello aportar nada al género ni estimular nuestra inteligencia.

UNA MUJER FANTÁSTICA que avanza contra el viento

Chile-Alemania-España-USA 2017 104 min.
Dirección Sebastián Lelio Guión Sebastián Lelio y Gonzalo Maza Fotografía Benjamín Echazarreta Música Matthew Herbert Intérpretes Daniela Vega, Francisco Reyes, Luis Gnecco, Aline Küppenheim, Amparo Noguera, Nicolás Saavedra, Néstor Cantillana Estreno en el Festival de Berlín 12 febrero 2017; en Chile 6 abril 2017; en España 12 octubre 2017

El director chileno Sebastián Lelio ahonda en sus retratos de mujeres singulares, después de esa Gloria a la que dio vida una Paulina García hoy convertida en presidenta del país en La cordillera de Santiago Mitre. Si aquella era una mujer madura en busca de una segunda oportunidad en la vida, ahora es una joven transexual quien debe encontrar el camino para encontrar su propia identidad y su función en la vida, tras un traumático episodio que la coloca contra las cuerdas, personificadas en una familia de clase burguesa y adinerada, nada dispuesta a mostrarse generosa, solidaria ni siquiera comprensible con quien se muestra diferente y rebelde ante lo establecido. Daniela Vega construye un personaje fuerte y complejo, sobre el que recae todo el peso de una función sencilla en su estructura y dramaturgia, y espesa en su intenso contenido. La determinación del personaje, su lucha precisa y templada contra los acontecimientos y los obstáculos que le impiden reflejar su posición respecto a la persona amada, determinan también el desarrollo de una cinta que se ve con interés y la convicción de estar ante otro ejemplo de mezquindad humana. Pero sobre todo, y al margen de sus reivindicaciones sociales y antropológicas, la película refleja el devenir fantasmagórico e indescriptible de un duelo, de la ausencia de un ser que llenaba una existencia y le daba hasta el momento significado. Tan acertado es en este término el guión que ha merecido doble premio en el pasado Festival de Berlín, donde también se alzó con el premio Teddy a la mejor película.

LA SUERTE DE LOS LOGAN Comedia amable sobre la recuperación de la dignidad

Título original: Logan Lucky
USA 2017 119 min.
Fotografía y dirección Steven Soderbergh Guión Rebecca Blunt Música David Holmes Intérpretes Channing Tatum, Adam Driver, Farrah Mackenzie, Riley Keugh, Daniel Craig, Katie Holmes, Charles Halford, Seth MacFarlane, Jack Qauid, Brian Gleeson, Dwight Yoakam, Hilary Swank, David Denman, Alex Ross Estreno en Estados Unidos 18 agosto 2017; en España 12 octubre 2017

Para su regreso al cine, después del exitoso telefilm Behind the Candelabra y tras cuatro años de inactividad y un anuncio de retirada del que ahora se retrae, Soderbergh vuelve al género que más rédito le dio, el de grandes atracos en tono de comedia. Pero si en la serie de los Ocean el golpe lo daba un grupo de sofisticados ladrones de guante blanco en los grandes casinos de Las Vegas, la ambientación se traslada ahora a esa América profunda tan querida por él y sus compañeros de generación, los Coen. Y entre gente sencilla estafada por el sistema, pérdidas de identidad y de moral, refugio en concursos de belleza para niñas condenadas a perder la inocencia antes de tiempo, y canciones destinadas a levantar el espíritu de orgullo perdido, dos hermanos y una hermana se disponen a dar el golpe del siglo en una de esas horteras carreras de coche que tanto dinero y vulgaridad mueven en el país de la hamburguesa y las palomitas de maíz. Channing Tatum, a quien Soderbergh es seguramente el director que más oportunidades le ha dado para demostrar su valía como actor (Indomable, Magic Mike), se pone a la cabeza de un reparto con muchas estrellas, para exhibir las miserias del país en tono jocoso, con un inexpresivo y precisamente por ello divertido Adam Driver a la zaga, y un guión que firma según parece un o una anónimo bajo seudónimo, y que juega constantemente con el factor de la probabilidad para trazar un plan descabellado y a todas luces imposible con el que desvalijar la caja de una de esas mastodónticas carreras. El ejercicio da para reír, disfrutar con su inacabable sucesión de ocurrencias, sus disparatados personajes y ese ambiente country que refleja, pero en el camino fracasa por la propia imposibilidad de lo que plantea, su desconcertante falta de ingenio y la sensación de no tomarse demasiado en serio. A pesar de ello, destaca su tendencia a destacar la grandeza del ser humano corriente, la solidaridad estilo Frank Capra, y la devolución de identidad a un pueblo sufrido, perdido entre políticos de pacotilla y empresarios voraces. Y así se agradece que con todos estos ingredientes ofrezca un espectáculo divertido y variopinto, en el que sobresalen intervenciones hilarantes como la de Daniel Craig, o tan estimulantes como la de Hilary Swank.

domingo, 15 de octubre de 2017

FESTIVAL DE GUITARRA DE SEVILLA: LOS LÍMITES DE LA AUTOPROGRAMACIÓN

8º Festival de la Guitarra de Sevilla. Ópera. Judith, ¡No avanzarás!, de Bardia Charaf y Royds Fuentes-Imbert. Sachika Ito, soprano. Francisco Bernier, guitarra. Anvar Turdyev, violín. David Pérez Peco, escenografía. Royds Fuentes-Imbert, dirección escénica. Romancero gitano, de Mario Castelnouovo-Tedesco. Coro de Cámara del CSMS Manuel Castillo. Esther Sanzo, directora. Francisco Bernier, guitarra. Teatro Central, sábado 14 de octubre de 2017

Como cada año, Francisco Bernier, gran guitarrista y valioso agitador de la vida musical de la ciudad, aterriza con su Festival de la Guitarra para durante una semana ofrecer talleres, conferencias, concursos, exposiciones y conciertos en torno al instrumento español por excelencia, con la posibilidad de disfrutar de nuevos y consagrados talentos, muchos de ellos bajo su propio sello discográfico. Un encomiable esfuerzo en el que también tiene cabida su destreza al instrumento, a pesar de todo lo censurable que puede llegar a ser autoprogramarse, sobre todo cuando de presupuesto público se trata. Esta vez la organización ha ido aún más lejos, inaugurando el certamen con el estreno de una supuesta ópera cocinada por su director de marketing y desarrollo, Royds F. Imbert, y el propio Bernier a la guitarra como uno de sus principales intérpretes.

Se trata de una pieza de apenas media hora de duración, introducida por acordes de la Chacona de Bach, en la que la soprano japonesa afincada en Sevilla Sachika Ito, realiza un monólogo en torno a su peligrosa relación con un político americano y doble agente de la KGB, con partes recitadas en un confuso castellano y otras cantadas en francés sin subtítulos. La escenografía, pobre de recursos y de espíritu, sirve para esconder las partituras a las que se aferra la cantante con el pretexto de hacer teatro Brecht, con el distanciamiento como estilo, si bien en el autor alemán ese distanciamiento es sólo funcional, invitando al espectador a reflexionar y posicionarse, mientras aquí sólo provoca indiferencia. Unos dibujos proyectados que representan una dimensión celestial en el que asoma Marx, apenas aportan nada estética ni dramáticamente. El sonido innecesariamente amplificado distorsiona la música del compositor suizo de origen iraní Bardia Charaf, nada memorable ni trascendente, apenas vanguardista en su concepción, anclada en estéticas trilladas de hace ya un siglo, con sampleados y pasajes plagiados como el que permite brillar al violinista Anvar Turdyev como si de Vaughan-Williams se tratara. Sólo merece destacar la voz segura y flexible, bien proyectada y perfectamente colocada de Ito, obligada a portar un horrible tocado entre parodia de nuestras vírgenes barrocas, artículo de broma chino y delirio estilo Björk; otro dislate de la escenografía.

Lo único rompedor fue programar en la segunda parte una pieza tan diferente, de corte folclórico-pastoral, como es el Romancero Gitano de Lorca, con música de alguien tan relacionado con la guitarra como Castelnuovo-Tedesco. Bernier, con su proverbial facilidad para exprimir el instrumento a nivel técnico y expresivo, y el Coro del Conservatorio Manuel Castillo, bajo la atenta dirección de Esther Sanzo, se encargaron de recrearlo. El conjunto polifónico estuvo dominado por cierta languidez sólo alterada por momentos puntuales de mayor calado emocional. Entre los solistas destacó la voz del barítono Vicente Barragán, dentro de una partitura que no reviste especial dificultad.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

jueves, 12 de octubre de 2017

PRÉSTAMOS PIADOSOS: APERTURA CURSO UNIVERSIDAD + PROYECTO ATALAYA

Concierto de apertura del curso académico de la Universidad de Sevilla y Proyecto Atalaya. Solistas de la Orquesta Barroca de Sevilla. María Espada, soprano. Carlos Mena, contratenor. Enrico Onofri, concertino-director. Programa: Motetes y cantatas de Juan Francés de Iribarren; Stabat Mater, de Pergolesi. Auditorio de la E.T.S. de Ingeniería, miércoles 11 de octubre de 2017

Dos importantes eventos de la Universidad de Sevilla se han unido este año por primera vez, el concierto de apertura del curso académico y el proyecto Atalaya de recuperación del patrimonio histórico musical de Andalucía, hasta ahora repartidos en dos fechas distintas de la agenda musical sevillana. La novedad ha propiciado dos importantes cambios, la sustitución de la Sinfónica por la Barroca para hacerse cargo de este concierto saludo del curso, y la de la Iglesia de la Anunciación por el Auditorio de Ingenieros de la Cartuja para el segundo evento, ganando en acústica y aforo. En los atriles un repertorio que cristalizará en la nueva grabación del conjunto especializado y que ahonda más en el interesante catálogo de obras compuestas por el prolífico Juan Francés de Iribarren para la Catedral de Málaga, donde ejerció de maestro de capilla durante treinta y tres años.

La particularidad de este concierto residió en enfrentar una obra de la enjundia del Stabat Mater de Pergolesi, con algunos de los motetes compuestos por Iribarren a partir de las melodías de esta secuencia latina destinada al Viernes de Dolores. La obra gozó de tanta popularidad a lo largo del siglo XVIII que son muchas las copias que se conservan en catedrales de todo el Mundo. Una de las tres que forman parte del ingente archivo musical de la de Málaga fue la versión elegida para este singular acontecimiento. La cantata Sabia extension y el motete Te invocamus fueron dos de las piezas cuyas melodías volvimos a disfrutar en el Stabat Mater, compuesto diez años antes, en interpretación de Carlos Mena y María Espada, dos voces que siempre son bienvenidas a Sevilla, donde tantos buenos ratos nos han hecho disfrutar. Mena inició el concierto sin embargo con cierta tendencia a cambiar de registro y traicionar la tesitura de su voz, mutando de agudos a graves con incómoda facilidad. La pieza elegida, Lamentación 2ª del Viernes Santo, no se lo puso fácil, dada su complejidad y abundantes disonancias. Afortunadamente el resto lo abordó con su habitual buen gusto y potente proyección.

Espada por el contrario brilló desde un principio a pesar del anodino Ave María que le sirvió de presentación. Su voz cristalina, dulce y brillante recorrió los pentagramas de Iribarren, y más adelante los de Pergolesi, con inusitada facilidad e incontestable exquisitez, a lo que sumó su providencial candor. Con sólo dos violines, a los que se unió la viola en el Stabat Mater, y bajo continuo con una voz por parte, Onofri lideró un conjunto apenas testimonial del trabajo de los solistas, raquítico en algunos pasajes, y más áspero que amable por lo general, no muy afín a la estética piadosa que debía imperar y que malogró en parte el resultado de este interesante ejercicio de comparación. La Barroca logró no obstante atrapar nuestra concentración y ampliar los registros de la música de Iribarren que ella misma ha ido rescatando desde hace años.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

martes, 10 de octubre de 2017

TOC TOC Un vodevil con poca gracia

España 2017 96 min.
Guión y dirección Vicente Villanueva, según la obra de Laurent Baffie Fotografía David Omedes Música Antonio Escobar Intérpretes Paco León, Rossy de Palma, Alexandra Jiménez, Óscar Martínez, Adrián Lastra, Nuria Herrrero, Inma Cuevas
Estreno 6 octubre 2017

Reafirmando su carrera como director de comedias, Vicente Villanueva (Lo contrario del amor, Nacida para ganar) fija ahora su atención en un vodevil francés de marcado éxito sobre todo en el país vecino, pero también aquí donde se ha representado. Cuenta la historia de un grupo de enfermos con Trastorno Obsesivo Compulsivo, una modalidad de la que también se ha hecho eco curiosamente este año la comedia romántica brasileña Trastornada Obsessiva Compulsiva, que acuden a la cita con un psiquiatra que se retrasa. Víctimas de lo que parece una encerrona, deberán superar sus fobias y manías en régimen de terapia de grupo, motivo por el cual van soltando su vena histriónica y presuntamente cómica. Sus orígenes teatrales apenas son disimulados con una prometedora presentación de los personajes y un elenco suficientemente simpático y familiar para el espectador al que va dirigida la empresa, generalmente devorador o devoradora de comedias televisivas patrias. Tras esa presentación los hechos se van sucediendo con insuficiente garra cómica, mucha previsibilidad y una incómoda tendencia a la repetición y el esperpento que no pueden solventar ni sus aguerridos protagonistas, ni una banda sonora rítmica y juguetona que ahoga cada situación, ni una fotografía cuidada y luminosa. Lástima porque el título daba juego para combinar el trastorno psicológico al que hace referencia con las típicas comedias de enredos y puertas que se abren y cierran, pero no es así; apenas asoma el tedio.

MORIR Un compromiso por convención más que por convicción

España 2017 104 min.
Guión y dirección Fernando Franco Fotografía Santiago Racaj Música Maite Arrotajauregi (Musergo) Intérpretes Marian Álvarez, Andrés Gertrudix, Eduardo Rejón Estreno en el Festival de San Sebastián 26 septiembre 2017; en salas comerciales 6 octubre 2017

En su segundo largometraje como director, el sevillano Fernando Franco insiste en un mismo tema, la enfermedad como medio para desequilibrar la vida y alrededores. Una enfermedad psíquica trastornaba la vida de una mujer y la de los familiares y amigos que la circundaban en La herida, una física lo hace en la relación de una pareja de enamorados en esta película. La primera triunfó en San Sebastián y los Goya, reportándole galardones a Franco y su actriz protagonista, Marian Álvarez, quien se erige de nuevo en principal atractivo de esta sufrida y sufriente cinta sobre el amor y el compromiso, que es lo que queda cuando ya no estamos seguros de seguir amando. Es a través de la planificación del director, un punto fría y aséptica, y la mirada interiorizada y discreta de la actriz, que conseguimos entrar, aunque no sea de par en par, en la desmoralización y el quebrantamiento de una convivencia que hasta la irrupción de la enfermedad había sido placentera. Hasta tal punto parece ser así que pudiera estar hablándonos del egoísmo que subyace en todo ser humano cuando busca compañía, quizás con el fin exclusivo de compartir ocio y felicidad. Pero cuando se trata de apoyo físico y moral en momentos tan difíciles y delicados, se impone el compromiso adquirido a través del uso y la educación, chocando con los propios sentimientos y llegando a minar la propia personalidad. Franco analiza con bisturí esos sentimientos encontrados, con caligrafía de nuevo casi documental, impidiendo una involucración excesiva del espectador, al que sólo permite aproximarse al drama como sujeto pasivo, inerte frente al dolor y la angustia expuesta, siempre sin estridencias ni provocaciones, gracias a la complicidad de Andrés Gertrudix, que borda también su complejo papel de hombre expuesto a una mortífera enfermedad. Pero uno se pregunta cuál es el objetivo, para qué esta exhibición de angustia y dolor frente a la decadencia y la putrefacción humana, y si nos ayuda a mejorar o a reflexionar sobre cuestiones como ese inevitable final que a todos y todas nos aguarda, y lo que es peor, si ayuda a soportar la soledad con la que nos enfrentaremos a esa lid, sea como gente enferma o simplemente cuidadora.